Lo conocí en la taberna, lo ví, bebía una copa de vino;
me dijo vente a mi mesa y yo le dije vente conmigo.
Subimos a un viejo cuarto los dos, hasta el alma nos quisimos,
me acompaño hasta mi barco, le dí como recuerdo mi anillo.
Volveré, porqe te quiero, hasta tu puerto volveré.
Volveré, serás mi estrella; si tu me esperas volveré.
No he vuelto por la taberna; por mí pregunta a los marineros.
Se sienta frente a la puerta y allí suspiras por mis recuerdos.
Si algunos le dan una copa se va porqe le enseñas mi anillo.
Es una promesa rota, es ya una historia de un compromiso.