La palabra maestro en griego es didaktikón, de la cual se deriva didáctica, el arte de enseñar.
Aprende a enseñar. Cuando quieran elegirte como maestro tal vez no tengas suficiente conocimiento de didáctica, pero sí disposición para recibirlo; en ese caso, es mejor esperar hasta el año siguiente e incorporarte en algún curso de preparación que te suministre los conocimientos mínimos de didáctica para que seas de provecho.
En 2 Timoteo 2:2 el apóstol dice: "Esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros". Emplea la misma palabra que ya conocemos (didáchai) que significa enseñar y también la expresión hikanoí en su acepción de idóneos. Esta última palabra es la que se traduce "digno" en 1 Corintios 15:9, pero sería más exacta si se tradujera "competente" o "capaz". El don para enseñar es recibido, pero podemos hacer mucho para desarrollarlo.
Felíz día para mí :$ ♥